Hoy se desarrolló en mi cabeza una frase más formada sobre cómo odio a esas personas que obligan a otras a levantarse de sus asientos en las micros.
Va una persona cualquiera, cómodamente sentada en el autobús, escuchando música, mirando por la ventana, cuando repentinamente es molestado por esta señora que le recrimina ir en el asiento cuando hay una señorita con el bebé en brazos de pie a su lado.
El joven (porque es más frecuente que molesten a los jóvenes) se levanta de su asiento, ¡AVERGONZADO!, y entonces la víctima del abuso (que sería la madre) se sienta, al tiempo que agradece ¡a la señora que reclamó!, quien se siente una especie de maravilla, como si hubiese realizado un acto sumamente "heroico", volviéndose automáticamente una mejor persona al haber hecho su buena acción del día...
¿Para qué demonios están, entonces, esos asientos naranjos que dispusieron para las personas que pudieran requerirlos?
¿Si cualquiera va a sentarse en ellos, y luego van a molestar a otra persona en un asiento "normal" porque otro fue el incompetente?
F**k.