Siempre me ha gustado ayudar a las personas que quiero.
Ya sea atención, algunas palabras, un consejo... Si hay algo que pueda hacer, encantada.
A veces quisiera que mis palabras traspasaran la barrera de la posibilidad y arreglaran esa realidad.
Por poner un ejemplo, el otro día conversaba con este amigo mío al que acababa de dejar su pareja, y como han de suponer, se sentía HORRIBLE. Le dije lo que una amiga usualmente dice, y que no dejaba de ser correcto en esta situación: que estuviera tranquilo, que no valía la pena, que había sido una pelea estúpida y regresaría, que él valía mucho...
Y era cierto.
De lo que me di cuenta luego era de que todo dependía desde el punto de vista.
Yo también pasé por lo mismo a finales del año pasado, un par de veces... una situación complicada, y que en el presente está solucionada.
Pero pensaba... que en ese momento me dijeron todo lo que podía decírseme. Mis amigos, compañeros, todos los que me rodeaban se hicieron cargo de hacerme ver que se podía salir adelante, que no valía la pena, que yo era valiosa... Y todo lo que dije antes. Era cierto.
Mas a pesar de todo ello, de todos modos quería echarme a morir en un rincón y no saber nada del mundo. De todos modos quería... morirme. Y pensaba, "es muy fácil decirlo".
... Es tan fácil decirlo.
Entonces, concluía, ¿por qué el hecho de que yo le dijera todo esto a mi amigo tendría alguna mínima repercusión en lo que él sentía en ese momento? ¿Qué diferencia hacía? Son cosas que uno SABE, pero en el momento son inútiles, porque no alejan el dolor. Ni los malos pensamientos.
COSAS DE LA VIDA.