Él no lo sabe.
Él no sabe que aún pienso en ella, en el daño que me ha hecho.
Él no sabe que me pone nerviosa salir a la calle por temor a encontrármela.
Él no sabe que la veo en todas partes. En los libros que leo, en las películas que veo. Que todavía se me ensombrece la mirada cuando he creído verla pasar por fuera o cerca del lugar en que me encuentro.
Él no sabe que rehuyo ciertos lugares porque sé que ella los procuraba. O que he engendrado un odio enorme a los de su tipo.
La veo en todas partes, y me atormenta. Temo.
Quedé "tocada".
Y parece que no se me va a quitar hasta que haga algo al respecto. Pero no sé qué haré cuando realmente sea ella. Quizás por eso temo tanto encontrarla, porque no sé qué le voy a hacer cuando la vea. O tal vez porque SÉ que no será nada bueno.
El rencor es un asunto delicado. Y yo soy muy rencorosa.