lunes, 6 de abril de 2009

Es cierto. Tienes razón al decirlo, porque es verdad que con estas omisiones no hago justicia al esfuerzo que haces por mí. O a los momentos de felicidad que tenemos.
Omito todas las veces en que nos vemos y hacemos locuras, cantamos, nos abrazamos, y compartimos instancias tan bellas. Omito todas las risas que me arrancas, las cosquillas, las caricias, los besos y las sonrisas.
Incluso cuando el hecho de que las omita no quiera decir que no estén ahí. Pero supongo que debo ser justa y nombrarlo, porque son cosas importantes. Son cosas que me hacen feliz.

Te amo, Oliver.