jueves, 28 de mayo de 2009

06/08/08

"El humano es un ser repleto de miedos... Y son estos mismos miedos los que le inducen a cometer los incontables errores que luego le amargan la vida.

Y yo no me excluyo de ese grupo.

Como todos, estoy llena de defectos, en los que trabajo día a día, con la esperanza de, sino eliminarlos por completo, al menos mejorarlos.
Soy una persona más, ni más ni menos, llena de inseguridades y dobles estándares; a veces tímida, a veces hipócrita, pero no estoy interesada en ocultar rasgos tan característicos de una criatura tan ordinaria como es el ser humano. Como SOMOS los seres humanos.

Es lamentable darse cuenta que es este miedo el que impulsa las grandes acciones... algunas grandes decisiones...
Ninguna decisión/acción inspirada por éste puede tener grandes resultados (Con sus respectivas excepciones, por supuesto. Si alguien te asalta con un revólver y logras quitarle el arma, muerto de susto o no, siempre será bueno reducirlo).


No me enorgullezco de todo. De hecho, me avergüenzo de unas malas decisiones que he tomado, de cosas que he hecho no demasiado brillantes, en el sentido de que no han traído nada bueno.
Porque, inevitablemente, uno está expuesto al pánico.
Y, dominados por éste, es difícil actuar de manera inteligente.


Es ridículo que hable de esto. Después de todo, comencé a reflexionar al respecto por una circunstancia de lo menos relevante...
Pero es aplicable a la vida, me imagino.
No deja de ser cierto por minúsculo que haya sido mi percance."




Wow, encontré esto en mi ex-fotolog hace un par de días, y quise escribirlo aquí.
Hallé curioso haber escrito algo que podría haberme identificado tiempo después, una vez me hubiese enterado de todo lo que tenía que enterarme/ de todo lo que me enteré, y todo lo que sufrí (Qué victimizante suena eso, ja ja).

Sí... me parece muy extraño. Pero nah, no lo es. Es sólo irónico.

lunes, 25 de mayo de 2009

Todo demasiado confuso.

Creo que seguía en la Carrera de Actuación, pero en lugar de esas personas estaban mis compañeros de 1º medio.
No recuerdo bien qué me ocurría, sólo sé que me sentía terrible, estábamos en lo que era la fusión entre un supermercado y un vestidor. Yo estaba acurrucada contra una pared, dándole la espalda a todos. Con un par de compañeros no habíamos presentado una tarea, y los demás estaban molestos, especialmente una, que no dejaba de vociferar lo injusto que era que ellos hubieran tenido que cantar y nosotros no. Hasta que me levanté del rincón en el que estaba y poniéndome frente a ellos, les grité de vuelta:
- Se quejan de que tuvieron que presentar, de que es injusto, pero ¡injusto es que uds. hayan podido cantar y nosotros NO! ¡ESO es lo injusto!
Porque de eso se trataba, del canto. No había alcanzado el tiempo, nada más, para que el curso en su totalidad mostrara la actividad. Después de eso, volví a mi rincón y seguí en posición fetal, dando la espalda a los demás.

Comenzaron a retirarse y siento que alguien se acuesta a mi lado, y me voltea suavemente apoyando mi cabeza en su pecho. Era una compañera de la misma época, de la cual no he sabido en años. Necesitaba tanto que alguien lo hiciera, pues el sentimiento que me carcomía en ese momento era intenso y doloroso. Es entonces cuando toma mi rostro entre sus manos, lo mira y acaricia cariñosamente con sus pulgares, y me besa.
Fue un beso breve pero tierno, me mira sonriente, y desaparece. En el momento en que ella me besó no pude evitar pensar inmediatamente en Oliver, en lo terrible que sería para él cuando se lo dijera. Me pregunto si él habrá pensado en mí también cuando besaba a las otras.

Me levanto y estoy en una casa ajena, me había estado alojando allí y ya era momento de regresar a mi hogar. Mis padres me esperaban afuera, mientras yo terminaba de recoger mis cosas. Voy saliendo y caigo en la cuenta de que he olvidado algo. Me devuelvo, y cuando me apresuro a salir nuevamente, la puerta de la habitación se cierra, y al abrirla me da paso a otra dimensión. Una dimensión oscura y siniestra. Cierro la puerta nuevamente, pero por cada apertura, se abría hacia un lugar distinto. Cuando por fin logro que abra hacia el corredor de la casa, mis padres se habían ido. Corro hacia la puerta principal y salgo al pórtico tratando de gritar o algo, e instintivamente tomo mi celular y apreto los botones de memoria para llamarlos y que vuelvan por mí, pero no funciona. No comprendo por qué no funciona, y afuera está demasiado oscuro. Lo acerco a la débil luz de la única ampolleta, y descubro que se ha desprendido la batería. No tengo idea dónde ha podido caer, o desde hacía cuánto se había perdido.

Corro al interior, y me detiene la dueña de casa, quien me dice que me tranquilice, que ya iban a ir ellos a mi casa y me llevarían, que me fuera a dormir. Yo no pude decirle que no quería volver a aquella extraña habitación, pero fui de todas formas. Ya dentro, sosteniendo la puerta, busqué algo que utilizar de tope, pues ya sabía que si esa puerta llegaba a cerrarse no tendría idea de cuánto tardaría en salir nuevamente. Un cojín: no funcionó, muy blando. Una pequeña cajita: resbalaba con facilidad. Al final salí de nuevo y merodeé por la casa. Me dirigí a la cocina, y de la nada, llegó la familia entera a servirse algo antes de partir. Eran alrededor de las 2, 3am. Todo demasiado confuso...

En eso me desenredo de las sábanas, y miro el reloj. Son casi las dos de la tarde.
Vaya sueño.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Scribbles

Una noche, hace quizás unos cuantos días, entré al baño y me miré al espejo. Me invadió una sensación de lo más extraña, porque por primera vez en mucho tiempo, sentí que no miraba una imitación de mí al otro lado; sino a otra persona completamente diferente.
Sentí que existía, de hecho, que había alguien al otro lado de ese espejo, mirándome, de una manera que me pareció de lo más sospechosa e inquietante. Ni siquiera pude sostenerla por mucho rato, así que incliné la mirada y cuando volví a elevarla, ya se había ido.
No he podido olvidarme de eso.
Restos de recuerdos, restos del pasado invadiendo mi presente. No tienen derecho. No tienen NINGÚN derecho.


---

Últimamente he estado soñando con ella. He soñado que nos encontramos nuevamente, y le digo lo mucho que la quiero todavía y lo arrepentida que estoy por todo el daño ocasionado.
Es extraño soñar con ella y luego despertar al lado del hombre por el que la abandoné. Aquel por quien la cambié. Sí, eso hice.
Nunca me sentiré orgullosa de haberle ocultado esas cosas. Nunca me sentiré en paz con ella, por más que diga que ya no le importa, y que me perdona. Eso fue hace mucho tiempo, y sigo sintiéndome mal.
Le mentí a ambos por no poder tomar una decisión. Y cuando lo hice, sufrió muchísimo. Me odió, y no podría culparla. Será por eso que nunca pudimos ser amigas de nuevo, incluso cuando ése fue el acuerdo.

Ahora está fuera de mi vida, y es triste. Ni siquiera salió: la saqué.
La expulsé porque no podía seguir intentando alimentar una amistad que sólo a mí me importaba; era evidente que ella no tenía interés alguno en lo que fuera que yo pudiera ofrecerle.

Pero es pasado... Ella ya no está, y ahora quedan el resto de las personas de verdad a las cuales me aferro con fuerza. Personas que valen la pena.
He expulsado de mi corazón a aquellos "amigos de mentira"; amigos "de adorno". Porque no me interesa invertir mis emociones y espacio en conservarlos. Porque no vale el esfuerzo.


---

Las personas se equivocan. Las personas meten la pata. Las personas son humanas. Y "errar es humano".
Tengo que grabarme eso y repetirlo las veces que sea necesario, porque necesito conservar mi paz interna (algo alborotada, pero paz aún), e intentar recuperar la felicidad. La tranquilidad. La confianza en mí y en los que me han dañado y han vuelto, arrepentidos.

Porque errar es humano, y perdonar.........

martes, 19 de mayo de 2009

Voluntad, responsabilidad, disciplina y cariño. Tengo que identificar la más débil y sacarla adelante, alcanzar y mantener un equilibrio y concentrarme.
Tengo voluntad, y cariño me sobra. Soy responsable, aunque no sepa hasta qué punto, pero, ¿disciplina? Sí, tengo mucho y un poco de todas. Tengo mucho trabajo por delante.

Si pienso en eso de nuevo, penitencia. Desviar mis reflexiones hacia otro tema. Y hasta ahora me está resultando, es decir, está esa tristeza de contexto, pero no alcanza a dolerme.
Una conversación abierta y productiva puede cambiar una circunstancia que se piensa inalterable. La muestra de las soluciones, ¡NO!, quiero decir, la entrega de las herramientas que me harán capaz de buscar soluciones.

Ayer, incluso antes de haberlo conversado, me convencí de que, sufriendo o no, tengo que vivir mi vida: Disfrutar cada momento, reír cuando puedo, saltar si quiero, incluso si me siento triste, porque no sirve de nada quedarse inmóvil más que para aferrarse aún más a esa pena.

Me siento optimista.
Y eso siempre es bueno.

jueves, 14 de mayo de 2009

Necesito perdonar para obtener un poco de ¡maldita paz mental!
Necesito que deje de doler para que todo vuelva a estar bien...
Para poder continuar viviendo, para seguir sonriendo
Y ser esa persona que tanto extraño ahora.

Extraño la confianza. Extraño la tranquilidad. Extraño no pensar que él iba a ser capaz de una cosa así...
Extraño mi felicidad. Lo extraño a él.
Cómo quisiera poder estar bien, y no tener que tomar las decisiones que tomo.
No tener que hacerlo definitivo. No tener que renunciar a quien amo tanto por no ser capaz de dejar lo ocurrido atrás...

Pero, las imágenes... las palabras, las falsas promesas, la falta de respeto, la falta de cariño... ¿Por qué tuviste que ser tan... idiota? ¿Por qué tuviste que hacer esas cosas? ¿Por qué no pudiste luchar entonces como luchas ahora?
¿Por qué tuviste que causar tanto daño...?

Ese debate eterno... interno, entre ambas caras de la moneda.
... Demonios.




Quisiera poder estar segura de que es cuestión de tiempo, pero es algo tan delicado (para mí)... Y el tiempo se hace eterno.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Life sucks

Es terrible llegar a una conclusión como a la cual yo he llegado.
En la madrugada de hoy, me di cuenta de que necesito ayuda. Que el desorden en mi cabeza causado por el eterno conflicto de intereses, mente vs. corazón me está arruinando la psiquis, llevándose lejos toda mi sanidad y ganas de vivir.

Siento de manera constante una opresión en mi pecho y un dolor en el cuerpo que no sé cómo explicar. Cómo, precisamente, describir. Un cansancio continuo y un desgano apestoso.
Las soluciones están a la mano, pero no son las que quiero. Ningún camino me ayuda. Sería tan fácil renunciar a todo, pero no podría; sería tan simple continuar con lo que quiero, pero tampoco me es posible..., por el daño.
Estoy demasiado dañada, y necesito repararlo. Pero no he podido por mi cuenta en todos estos meses. Ha pasado casi medio año, y aún no soy capaz de superarlo... Qué asco.

De verdad, qué asco.

Tengo un embrollo gigantesco en la cabeza, que me impide continuar la vida normalmente. Y no sé cómo sacármelo de encima. Quiero sacármelo de encima... Y no puedo. Eso es asqueroso.

La vida, ahora mismo, apesta. Y apesta de manera insoportable.

domingo, 10 de mayo de 2009

Da pein.

Nos quejamos del dolor, o de la injusta manera en que nos trata la vida. Pero enfrentémoslo, desde siempre nos han dicho: "La vida no es justa".
Cuando somos pequeños y caemos, frente al más ligero golpe o gota de sangre nos largábamos a llorar. Cuando crecemos, dejamos de hacerlo y sólo nos quejamos. Lloramos sólo cuando el dolor es demasiado intenso (Yo lloré cuando me dio apendicitis, o cuando estuve en cama con 39º y una otitis que me perforó los tímpanos). O interno, al nivel de las emociones.
Y aunque nos quejamos la mayor parte del tiempo, hay que admitir que, por EMO que suene, es este mismo dolor el que nos recuerda que somos humanos. Que estamos vivos. Y que no somos una mierd* de persona que no sentimos nada por nada o nadie más allá de sus propias extremidades.
Me alegro por eso.

A nadie le gusta el dolor. A mí no me gusta. Personalmente, de hecho, LO DETESTO. Soy muy poco resistente. Pero intento verle el lado positivo a las emociones tan de mierd* que a veces me invaden.


Eso sería. Feliz Día, Mamás.

jueves, 7 de mayo de 2009

The whole world's gonna know what you've done to me..

Sé cómo termina esto, pero no cómo comienza. Sé lo que quiero decir, pero no cómo empezar de una vez para llegar a la parte que tengo clara.

No me gusta Las Condes, o Vitacura, ni Lo Barnechea ni todas esas comunas que quedan en lo "alto" de Santiago. Ya no. Porque me pongo nerviosa. El pulso se me acelera y me desconcentro aún más que de costumbre. Es estúpido, pero fue lo que me pasó hoy, por ejemplo, cuando tuve que ir a Las Condes pasado San Damián a un Congreso de Musicoterapia con una profe y mis compañeras de Canto (en el que no hice más que dormir y dibujar).

Porque no ha pasado el suficiente tiempo, parece. Porque sigo siendo susceptible dependiendo de mis pensamientos, que a veces ni tienen que ver con mis circunstancias.
Porque todavía, si bien ya no duele tanto como en un comienzo, sigue siendo una de las cosas en las que más pienso.

Porque me da lo mismo que todos sepan. QUE TODO EL MUNDO SE ENTERE. Porque no temo ser la estúpida, sino la noble. Porque si bien puedo ser la idiota que te dejó volver, también puedo ser (y soy) la persona que decidió intentar perdonarte.
Porque fui yo la que tuvo que desenmarañar todas tus mentiras; fui yo la que tuvo que descubrir esos mensajes que le enviabas a esas rameras, cuál más put* que la otra; e ir encontrando pista tras pista, golpe tras golpe, que me guiaron a la verdad que tan empeñosamente me habías ocultado.
Porque quiero que todos sepan que no soy yo la estúpida por dejarte volver, sino tú el afortunado de tenerme todavía, pues si bien tengo mis defectos como tú tuviste tus inseguridades, nunca habrá una válida excusa para lo que hiciste. Para lo que ME hiciste.

Y seguiré escribiendo al respecto hasta que el dolor se desvanezca por completo. Hasta que recobres mi confianza. Hasta que pueda volver a sentirme segura.
Porque quien leyera esto creería que te aborrezco, pero es algo que ya hemos conversado.
Porque a pesar de todo lo ocurrido, aún te amo y no me rindo. Sigo queriendo estar contigo, sigo deseando el futuro.
Saldré airosa de esto, y volveré a ser quien fui en cuanto a ello. Por entero. Como se supone debe ser.

Y que todo el mundo lo sepa, porque detesto que digan que soy yo la afortunada sólo porque dibujas bonito y eres admirado/conocido por ello. Gente estúpida.




...The whole world is gonna know
all about it, baby..



PD: No reniego tampoco de tu bondad, tu cariño y tus ganas, las ganas que has puesto en solucionar lo nuestro. Mas era una entrada con un determinado ánimo. Pero, ya ves, aclaro el asunto con mi PostData.

lunes, 4 de mayo de 2009

Because it's me.

No se trata de autoestima, o de incredulidad. No es por falta de evidencia, ni tampoco completamente de seguridad.

No es que no me sienta querida. O que no me den el cariño necesario. Es simplemente por el hecho de que, desconozco el motivo, no creo que nadie pueda amarme franca y abiertamente. Ésa es la cuestión. No pienso que sea culpa de nadie, siempre ha sido algo así: No creo que alguien pueda enamorarse de mí.

Insisto: no tengo idea de por qué, es sencillamente lo que siento. He ahí el asunto.
Por eso no me siento nunca del todo segura, por eso la duda constante; porque para no abandonar a alguien, traicionarlo o hacerle daño, se requiere de amor, y no creo que alguien pueda adoptar ese compromiso conmigo. Porque se trata de mí. Punto.

Es, en realidad, demasiado sencillo.


... Todo está en la mente.