Por años permanecí cerrada al mundo que me rodeaba. Evitaba decir cualquier cosa que pudiera dar a conocer algo de mí(salvo, por supuesto, a aquellas personas en las cuales confiaba).
Pero no me sirvió de nada ser una concha. Sólo para que, en algún momento, uno que otro pensara que "era interesante". Pero eso es una idiotez.
De modo que ahora soy un libro abierto. Ya no oculto más mis sentimientos o pensamientos; me he esforzado en develar todos los misterios que alguna vez me identificaron como individuo, y a pesar de que hay sólo UNA cosa que jamás revelaré, todo lo demás que trata de mí carece del carácter de confidencialidad que podría abstenerme de contar.
Porque, a fin de cuentas, soy sólo una persona. Una persona común y corriente, con características que, si bien en conjunto me hacen única, por sí solas están lejos de serlo.
Con opiniones y emociones que muchos comparten, a pesar del estúpido error que cometemos a veces de creer que somos los únicos que pensamos diferente.
Porque me cansé. Me cansé de ocultarme tras el maldito velo de la indiferencia, de la hostilidad, del "nadie me entiende". Porque, demonios, ¡sí que hay muchos que entienden! xD
Porque a pesar de ser distinta al resto, hay muchos igual de "distintos al resto", y nos convertimos en otra clase de "resto". ¿No es gracioso?
A mis 19 años, tengo una mayor conciencia sobre mí y las personas. Tengo claro dónde estoy parada, y aunque no comprendo aún por qué, me alegra saber que tengo gran parte de mi presente resuelta. Ya no me siento perdida. Ya no me siento menospreciada.
A mis 19 años, sigo siendo muy pequeña, pero me siento muy bien, llena de vida, y una persona mucho más completa y capaz de enfrentar la realidad a como era hace... no sé, 4, 5 años atrás.
Pasé airosa esa etapa tan penosa que me mantuvo tanto tiempo en las sombras de una sociedad que no comprendía, y que estaba lejos de comprenderme.
Lo sé, suena extraño hablar de sombras, pero no definiría de otro modo aquel período de frustración y destrucción personal. La búsqueda de lo que me correspondía por derecho. La persecución de mis sueños, que ahora, me alegra decirlo, estoy en camino de realizar.
No saben qué gratificante es, por fin, ser reconocida en algo... A pequeña escala, pero de todos modos reconocida.
O quizás sí lo saben, y entonces podrán entender mejor lo que digo. :)
A todos les llega el momento de brillar.