Mi cabeza dice "¡NO! ¡Ya no más!", pero mi corazón insiste en creer que hay una manera de solucionarlo y seguir. He descubierto, aguantado, perdonado mucho. Demasiado. Y todavía no termina. No he podido vivir, dormir, comer, estudiar tranquila, y sigo siendo bombardeada por elementos que incrementan la inseguridad y el miedo.
Sin embargo, sigo creyendo, sigo queriendo, amando, soportando, trabajando en una salida que permita que sigamos juntos y podamos ser felices algún día. Ya no quedan más obstáculos más que el miedo que me consume, y su volubilidad.
He sido más estúpida de lo que debería haberme permitido, y voy a pagarlo muy, muy caro...
... ¿Aceptan cheques?