Supuse que cuando tuviera todo resuelto, las cosas se solucionarían como por arte de magia y, repentinamente, todo sería más simple.
Pero, ¿qué pasa cuando la solución no es la que uno esperaba? Y adoptar la determinación de tomar las riendas de tu vida significa renunciar a algo que amas. ¿Se debe tomar esa salida, o seguir sumergida en algo que probablemente no es lo mejor para ti, pero que de todos modos te hace feliz?
Arriesgando tu imagen, tu credibilidad, y tu estabilidad emocional. Mejor dicho, tu estabilidad TOTAL.
Corriendo los riesgos de ser herida y quedar como una persona débil y estúpida...
Hmmmmm...
... Pensándolo bien... Creo que no me importa lo que los demás digan. Ni ser un poquitito estúpida.
:)