Todos tenemos defectos, virtudes, momentos de grandeza y momentos de debilidad. Amar a alguien, significa también comprender que el otro se puede equivocar... (Adrián Vera)
Me ayudaron demasiado esas palabras, y todavía.
Muchas gracias :)
viernes, 27 de febrero de 2009
martes, 24 de febrero de 2009
Día de mina.
Esos pantalones estaban hechos para mí.
I rock.
Hoy fue un día agotador. Me levanté a las 7.30 de la mañana, me metí a la ducha y, entre ropa, desayuno, cepillo de dientes y notas idiotas de Facebook, estuve lista. Íbamos con mi madre y mi hermana a comprar ropa interior. Yay.
Ninguna de las dos estuvo lista a la hora (de hecho, mi hermana se nos unió allá en la tienda, a la hora y media después), así que mi madrugada fue en vano (Sí, en vacaciones eso es madrugada para mí). Pero valió la pena al final, porque tengo nueva, linda y sexy ropa interiors que mostrar al más interesado. Trece-trece.
Luego tomamos un eterno viaje sobre la 210 hasta el Mall Plaza Vespucio (media propaganda), donde dimos mil y una vueltas buscando zapatos de colegio para mi hermana, porque a la chicoca no le gustaba NADA de lo que veía. Pero la misión fue cumplida, y la pequex coquetix iba con sus zapatitos en la mano.
Hicimos una parada en el "cuarto de niñash", y luego fuimos por algo de comida. Se suponía que llegaríamos a comer a casa, pero nos atrasamos mucho con la diligencia. Una eternidad en la cola para el pedido, otra para la entrega, y nos sentamos. Terminamos de comer, habiendo pasado un rato, e íbamos camino a otra tienda para buscar reemplazo a mis roídas zapatillas, cuando...
- Darinka, ¿y tus zapatos?
La pequex coquetix ya no los tenía. Así que fue una carrera para retroceder al tiempo que rehacíamos nuestra trayectoria, pasando por los locales de comida, volviendo al baño, preguntando donde se pudiera... La buena noticia es que recuperamos los zapatos. No hay mala, porque... los recuperamos. Yeah.
Mi mommy me compró unas Converse para reemplazar a mis viejas y absolutamente rotas Canvas. En serio, son Canvas. No Converse: CANVAS.
Y después métale probándome pantalones... Pero genial, porque los que tengo me quedan todos sueltos (sobra mucho espacio ahí dentro). Así por la vida, pues... Con bolsas hasta para regalar (No realmente, pero quise decir eso)
De repente, subiendo por las escaleras mecánicas, me llegó a dar pena pensar en tener que arrojar mis viejas Canvas a la basura... pobrecillas. Mi madre ya arrojó mis jeans regalones por estar rajados por todas partes... Ahora mis Canvas... ¡Oh, noes!
Así que ahora me siento muy cansada y somnolienta, con los pies llorándome la incomprensión, matando tiempo una vez más frente al computador.
Ir de compras cansa, pero más que nada por ir acompañada de personas que no saben lo que quieren. Yo soy más "masculina" en ese sentido: para mí sería ir, comprar y volver, todo lo más rápido posible. Pero en fin.
Fue un día de compras. Día "de mina".
Pero al menos tengo ropita nueva y, con todo lo superficial que pueda sonar, se siente rico.
I rock.
Hoy fue un día agotador. Me levanté a las 7.30 de la mañana, me metí a la ducha y, entre ropa, desayuno, cepillo de dientes y notas idiotas de Facebook, estuve lista. Íbamos con mi madre y mi hermana a comprar ropa interior. Yay.
Ninguna de las dos estuvo lista a la hora (de hecho, mi hermana se nos unió allá en la tienda, a la hora y media después), así que mi madrugada fue en vano (Sí, en vacaciones eso es madrugada para mí). Pero valió la pena al final, porque tengo nueva, linda y sexy ropa interiors que mostrar al más interesado. Trece-trece.
Luego tomamos un eterno viaje sobre la 210 hasta el Mall Plaza Vespucio (media propaganda), donde dimos mil y una vueltas buscando zapatos de colegio para mi hermana, porque a la chicoca no le gustaba NADA de lo que veía. Pero la misión fue cumplida, y la pequex coquetix iba con sus zapatitos en la mano.
Hicimos una parada en el "cuarto de niñash", y luego fuimos por algo de comida. Se suponía que llegaríamos a comer a casa, pero nos atrasamos mucho con la diligencia. Una eternidad en la cola para el pedido, otra para la entrega, y nos sentamos. Terminamos de comer, habiendo pasado un rato, e íbamos camino a otra tienda para buscar reemplazo a mis roídas zapatillas, cuando...
- Darinka, ¿y tus zapatos?
La pequex coquetix ya no los tenía. Así que fue una carrera para retroceder al tiempo que rehacíamos nuestra trayectoria, pasando por los locales de comida, volviendo al baño, preguntando donde se pudiera... La buena noticia es que recuperamos los zapatos. No hay mala, porque... los recuperamos. Yeah.
Mi mommy me compró unas Converse para reemplazar a mis viejas y absolutamente rotas Canvas. En serio, son Canvas. No Converse: CANVAS.
Y después métale probándome pantalones... Pero genial, porque los que tengo me quedan todos sueltos (sobra mucho espacio ahí dentro). Así por la vida, pues... Con bolsas hasta para regalar (No realmente, pero quise decir eso)
De repente, subiendo por las escaleras mecánicas, me llegó a dar pena pensar en tener que arrojar mis viejas Canvas a la basura... pobrecillas. Mi madre ya arrojó mis jeans regalones por estar rajados por todas partes... Ahora mis Canvas... ¡Oh, noes!
Así que ahora me siento muy cansada y somnolienta, con los pies llorándome la incomprensión, matando tiempo una vez más frente al computador.
Ir de compras cansa, pero más que nada por ir acompañada de personas que no saben lo que quieren. Yo soy más "masculina" en ese sentido: para mí sería ir, comprar y volver, todo lo más rápido posible. Pero en fin.
Fue un día de compras. Día "de mina".
Pero al menos tengo ropita nueva y, con todo lo superficial que pueda sonar, se siente rico.
domingo, 22 de febrero de 2009
Ha pasado un tiempo... tantas cosas... Me tocó un período de mierd* a finales del año pasado, a nivel emocional (porque no puedo quejarme de nada más), y ahora... No comprendo.
¿Cómo puedo seguir amando así? ¿Cómo soy capaz?
Este amor que anhelo tanto... Tan infantil, tan puro... ¿Cómo, después de todo por lo que me hicieron pasar, puedo seguir amando de esta manera tan incondicional?
No sé si admirarme o sentirme ESTÚPIDA. De verdad que no.
Puedo pensarlo bien. Podría pensarlo muy bien, y todo debería ser distinto... Y, sin embargo, las cosas son como son; están como están. No son perfectas, pero no por eso no son buenas.
Los recuerdos siguen, a veces, carcomiéndome la cabeza. Pero sigo amando. De este modo en el que no puedo comprender. ¿Por qué?
Sólo tengo que esperar... Es cuestión de tiempo. Ha transcurrido aún muy poco. Ya pasará.
¿Cómo puedo seguir amando así? ¿Cómo soy capaz?
Este amor que anhelo tanto... Tan infantil, tan puro... ¿Cómo, después de todo por lo que me hicieron pasar, puedo seguir amando de esta manera tan incondicional?
No sé si admirarme o sentirme ESTÚPIDA. De verdad que no.
Puedo pensarlo bien. Podría pensarlo muy bien, y todo debería ser distinto... Y, sin embargo, las cosas son como son; están como están. No son perfectas, pero no por eso no son buenas.
Los recuerdos siguen, a veces, carcomiéndome la cabeza. Pero sigo amando. De este modo en el que no puedo comprender. ¿Por qué?
Sólo tengo que esperar... Es cuestión de tiempo. Ha transcurrido aún muy poco. Ya pasará.
lunes, 16 de febrero de 2009
Hoy llamó la polola de mi hermano a la casa, y mi madre contestó el teléfono. Hablaban ultra cordialmente, y mi mommy decía cosas como, "¿Qué, mi niña?" y etcéteras... Y, de la nada, me vino como una angustia tremenda... O, más que angustia, como... pena. Sí, eso era: me dio pena.
Pensaba en lo mucho que me gustaría MI suegra me tratase así, con cariño, o mínimo un hálito de cordialidad, pero eso no pasa. Ni va a pasar nunca. Equis de.
¿Qué va a tratarme bien, si la última vez que me aparecí por allá me echó de su casa? Más equis de.
Y, para variar, volvió el segmento de Cuestionamiento, donde lo que más resaltan son las desgracias y las penas causadas en esta larga relación. En definitiva, los Contras. Preguntándome cuánto valía la pena seguir.
Entonces apareció. Y todo fue tan dulce...
Así que lo he decidido. Seguir intentando, y seguir adelante.
Porque las cosas han estado bien últimamente (en general, omitiendo mis procesos mentales), y me siento muy feliz cada vez que estamos juntos. Porque me hace sentir bien, me trata bien, y pienso aprovecharlo.
Y porque si no me convenzo yo misma, ¿quién lo hará?
Todo jala hacia el otro lado, pero ya da lo mismo. Porque cada vez que estoy con él, todas mis dudas desaparecen. Supongo que son esos momentos los que cuentan, y no aquellos en donde no está para recordarme lo bien que me siento cuando estoy junto a él.
Y, aunque quisiera tener una suegra tan adorable como es mi mamá con mi cuñada, supongo que habrá que conformarse con "lo que hay". Que se joda esa vieja desagradable. Total, no tengo que verla nunca más si no quiero.
EQUIS DE.
Pensaba en lo mucho que me gustaría MI suegra me tratase así, con cariño, o mínimo un hálito de cordialidad, pero eso no pasa. Ni va a pasar nunca. Equis de.
¿Qué va a tratarme bien, si la última vez que me aparecí por allá me echó de su casa? Más equis de.
Y, para variar, volvió el segmento de Cuestionamiento, donde lo que más resaltan son las desgracias y las penas causadas en esta larga relación. En definitiva, los Contras. Preguntándome cuánto valía la pena seguir.
Entonces apareció. Y todo fue tan dulce...
Así que lo he decidido. Seguir intentando, y seguir adelante.
Porque las cosas han estado bien últimamente (en general, omitiendo mis procesos mentales), y me siento muy feliz cada vez que estamos juntos. Porque me hace sentir bien, me trata bien, y pienso aprovecharlo.
Y porque si no me convenzo yo misma, ¿quién lo hará?
Todo jala hacia el otro lado, pero ya da lo mismo. Porque cada vez que estoy con él, todas mis dudas desaparecen. Supongo que son esos momentos los que cuentan, y no aquellos en donde no está para recordarme lo bien que me siento cuando estoy junto a él.
Y, aunque quisiera tener una suegra tan adorable como es mi mamá con mi cuñada, supongo que habrá que conformarse con "lo que hay". Que se joda esa vieja desagradable. Total, no tengo que verla nunca más si no quiero.
EQUIS DE.
sábado, 7 de febrero de 2009
... Estoy cansada.
No puedo pasar por alto todo lo ocurrido, todo lo sentido, todo lo pensado, sólo por breves momentos de aparente estabilidad emocional y/o general.
Tengo demasiado dentro de la cabeza, y ahora que las cosas parecen un poquitiiiito mejor, no sé si sacarlas. No sé si expresarlas; no sé si... simplemente decirlas, porque son una constante y una realidad. Algo que no cambia con/como las volátiles emociones del día a día.
... y estoy cansada. No sé qué va a pasar conmigo.
No puedo pasar por alto todo lo ocurrido, todo lo sentido, todo lo pensado, sólo por breves momentos de aparente estabilidad emocional y/o general.
Tengo demasiado dentro de la cabeza, y ahora que las cosas parecen un poquitiiiito mejor, no sé si sacarlas. No sé si expresarlas; no sé si... simplemente decirlas, porque son una constante y una realidad. Algo que no cambia con/como las volátiles emociones del día a día.
... y estoy cansada. No sé qué va a pasar conmigo.
jueves, 5 de febrero de 2009
Promesas.
Juramentos. Palabra de honor.
Durante mucho tiempo creí en estos pactos verbales que prometían una lealtad; una realidad. Que prometían que algo, al menos, duraría. Que algo permanecería intacto al pasar del tiempo y los años.
Pero me equivoqué. ¡Y de qué manera me equivoqué!
Tantas palabras, tantas promesas... Rotas. Todas rotas. Ninguna de ellas impidió que lo malo ocurriera. Ninguna de ellas sirvió. Entonces, ¿para qué hacer unas nuevas? ¿De qué sirven las promesas? Si no evitaron desgracias, ¿por qué pensar que ahora lo harían?
No van a ayudar en nada. No van a evitar que las personas que más quiero me traicionen. No lo hicieron antes, y no lo harán ahora.
Supongo que con esto sólo queda entregarse a la voluntad de... las personas. Creo.
Durante mucho tiempo creí en estos pactos verbales que prometían una lealtad; una realidad. Que prometían que algo, al menos, duraría. Que algo permanecería intacto al pasar del tiempo y los años.
Pero me equivoqué. ¡Y de qué manera me equivoqué!
Tantas palabras, tantas promesas... Rotas. Todas rotas. Ninguna de ellas impidió que lo malo ocurriera. Ninguna de ellas sirvió. Entonces, ¿para qué hacer unas nuevas? ¿De qué sirven las promesas? Si no evitaron desgracias, ¿por qué pensar que ahora lo harían?
No van a ayudar en nada. No van a evitar que las personas que más quiero me traicionen. No lo hicieron antes, y no lo harán ahora.
Supongo que con esto sólo queda entregarse a la voluntad de... las personas. Creo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)