Esos pantalones estaban hechos para mí.
I rock.
Hoy fue un día agotador. Me levanté a las 7.30 de la mañana, me metí a la ducha y, entre ropa, desayuno, cepillo de dientes y notas idiotas de Facebook, estuve lista. Íbamos con mi madre y mi hermana a comprar ropa interior. Yay.
Ninguna de las dos estuvo lista a la hora (de hecho, mi hermana se nos unió allá en la tienda, a la hora y media después), así que mi madrugada fue en vano (Sí, en vacaciones eso es madrugada para mí). Pero valió la pena al final, porque tengo nueva, linda y sexy ropa interiors que mostrar al más interesado. Trece-trece.
Luego tomamos un eterno viaje sobre la 210 hasta el Mall Plaza Vespucio (media propaganda), donde dimos mil y una vueltas buscando zapatos de colegio para mi hermana, porque a la chicoca no le gustaba NADA de lo que veía. Pero la misión fue cumplida, y la pequex coquetix iba con sus zapatitos en la mano.
Hicimos una parada en el "cuarto de niñash", y luego fuimos por algo de comida. Se suponía que llegaríamos a comer a casa, pero nos atrasamos mucho con la diligencia. Una eternidad en la cola para el pedido, otra para la entrega, y nos sentamos. Terminamos de comer, habiendo pasado un rato, e íbamos camino a otra tienda para buscar reemplazo a mis roídas zapatillas, cuando...
- Darinka, ¿y tus zapatos?
La pequex coquetix ya no los tenía. Así que fue una carrera para retroceder al tiempo que rehacíamos nuestra trayectoria, pasando por los locales de comida, volviendo al baño, preguntando donde se pudiera... La buena noticia es que recuperamos los zapatos. No hay mala, porque... los recuperamos. Yeah.
Mi mommy me compró unas Converse para reemplazar a mis viejas y absolutamente rotas Canvas. En serio, son Canvas. No Converse: CANVAS.
Y después métale probándome pantalones... Pero genial, porque los que tengo me quedan todos sueltos (sobra mucho espacio ahí dentro). Así por la vida, pues... Con bolsas hasta para regalar (No realmente, pero quise decir eso)
De repente, subiendo por las escaleras mecánicas, me llegó a dar pena pensar en tener que arrojar mis viejas Canvas a la basura... pobrecillas. Mi madre ya arrojó mis jeans regalones por estar rajados por todas partes... Ahora mis Canvas... ¡Oh, noes!
Así que ahora me siento muy cansada y somnolienta, con los pies llorándome la incomprensión, matando tiempo una vez más frente al computador.
Ir de compras cansa, pero más que nada por ir acompañada de personas que no saben lo que quieren. Yo soy más "masculina" en ese sentido: para mí sería ir, comprar y volver, todo lo más rápido posible. Pero en fin.
Fue un día de compras. Día "de mina".
Pero al menos tengo ropita nueva y, con todo lo superficial que pueda sonar, se siente rico.