La vida puede ser muy divertida. Hay que permitirse esa diversión.
Ser libre, ser como soy, las mil posibilidades del día a día... Si no hay puertas, mira por si encuentras ventanas.
Y salta hacia afuera. O hacia adentro, dependiendo de las circunstancias.
Pensándolo muy bien, el otro día llegué a la conclusión de que, si bien quedé muy dañada después de "todo lo que pasó", debía en parte estar agradecida. ¿Por qué? La razón es muy sencilla...: Porque pudo ser peor.
Pensaba (y te lo dije) en que había ocurrido todo aquello con esas personas; que había sufrido muchísimo y etcétera. Pero que habías vuelto..., y habíamos comenzado a reconstruir lo nuestro.
Mas si, en cambio, tú no hubieras vuelto, y te hubieras quedado con ella, sencillamente yo no hubiera sido capaz de sobreponerme a esa humillación. Jamás.
Probablemente no habría vuelto a asistir a ninguno de esos eventos; no habría vuelto a ver a ninguno de tus amigos que, con el tiempo, se habían vuelto también mis amigos. Porque ahora siempre estaría ella, así como siempre estuve yo en otro tiempo.
Seguramente no habría vuelto a dibujar siquiera. Y habría renunciado a todo aquel aspecto de mi vida que tanto había amado. Porque estaría relacionado contigo. Y yo no habría vuelto a dirigirte la palabra. Nunca.
Más allá de esa relación, me habría significado una pérdida personal terrible. A nivel de mi individualidad y expresividad... No lo sé...
Por eso, pienso, que a pesar de haberlo pasado terriblemente, de haber estado esos meses con esa incertidumbre, esa tristeza y toda esa mierd* en la cabeza y el pecho, pude haber quedado inclusive más dañada.
Porque a fin de cuentas, sí volviste. Sí te diste cuenta de todo lo que debías darte cuenta, te arrepentiste y volviste. Y no pierdes oportunidad ahora para expresarme todo tu cariño, de intentar que las cosas sean lo que fueron (incluso mejores) y ser felices. De nuevo. E incluso más.
Porque pudo ser peor... pero sólo fue de la manera en que fue.
Y no es algo insuperable... No, no es insuperable.
Porque estoy entera: Tengo mis brazos, tengo mis piernas, pies y cabeza. Y ya con eso vamos por buen camino...
Y porque es lo que quiero.