-Va a sonar patético, pero de todos modos lo voy a decir... Lo que pasa es que -sollozo- yo siempre pensé que nadie -otro sollozo- nunca iba a poder amarme. No de la forma en que yo quería, no de la forma en que yo podía. Que simplemente no estaba escrito. Que por el solo hecho de tratarse de mí, eso no iba a ser nunca posible -más sollozos-. Que el amor, el verdadero amor, el que yo esperaba, no existía. Pero aquí estás tú..., aquí estás tú. Y ahora que estás conmigo, no puedo dejar de pensar en que va a acabarse -sollozos-, en que vas a irte, y simplemente quisiera saber cuándo, para no ilusionarme; para no apegarme tanto. Pero dices que no ocurrirá, que me amas, y es sencillamente tan perfecto, es todo tan hermoso... que me da miedo. Porque -otro más-... no quiero perderte. No quiero perderte nunca.
-Viernes 12 de Junio.-
No hagas que me arrepienta de haber dicho esto. No hagas que me arrepienta jamás de haberte dicho esto.