Creo que pertenezco, más bien, a un estereotipo de mujer soltera.
Soy perfecta para el trabajo de pareja (salvo por mis celos y cuerpo imperfecto), pero me vería mucho mejor sola.
De postura inapropiada (cuando quiero interpretar algún rol), cabello disparatado, actitud teatral y caricaturesca: Yo no debería estar aquí, ni en una relación; debería estar metida en una maldita obra, o un producto de la imaginación.
Soy un personaje, no una persona. Y los personajes no debemos hacer cosas reales. Porque sufrimos.