Tenían razón... todos tenían razón. Nada va a cambiar, nunca.
Todo, puras promesas... Nada más que promesas y palabras bonitas que pretenden expresar un sentimiento lejos de ser verdadero.
Me duele la cabeza, y siento una opresión de tristeza en mi pecho...
Ya no sé ni qué más decir.
Me advirtieron que así sería, pero yo insistí en creer... Me dijeron lo que sentiría, pero lo ignoré, y es precisamente así como me siento ahora...
Quiero que pase... seguramente es la decepción la que habla por mí, y luego me sentiré mucho mejor... pero ahora mismo, no. No.