miércoles, 28 de enero de 2009

25 de Enero, Xam.

A veces me gustaría enloquecer y desprenderme de todo. Ir hacia un hombre cualquiera, alguno que me guste, y sólo por despecho, sólo por la desilusión y el dolor que el amor me causó, pedirle que me bese.
De verdad me gustaría mucho hacerlo. Pero no soy lo suficientemente bonita para que los hombres quieran besarme. O para que les guste. A mí me gusta, porque de todos modos logro que me miren.
Porque es una cuestión de actitud.
Seguramente resulta más atractiva una mujer de belleza promedia sonriente que una supermodelo amargada. O eso me imagino. Me gusta sonreír. Pienso que es mejor que abandonarse a la indiferencia o al menosprecio.



Nota: Las reflexiones vertidas en este espacio están sujetas a cambio. Lo que escribí hace unos días hoy puede haber dejado de ser cierto. Sólo lo escribo para no perderlo. No malinterpretar.
Por su atención, muchas gracias.

(XD)