lunes, 27 de julio de 2009

M.L.B.

Anoche, mientras trataba de conciliar el sueño, comencé a recordar (not for free, sino porque un amigo subió unas fotos viejísimas que me hicieron pensar en ello) cuando asistía al "Liceo" María Luisa Bombal. Vaya, sí que la pasé mal. Mis peores recuerdos se forjan a su alrededor. A su alrededor y el de sus alumnos.
Llegué allí a mediados de 5º básico, pero no había ni terminado el año y mi visión del mundo había cambiado. De Rancagua a Santiago... big step.
En Rancagua, los niños de 10 años son NIÑOS, pero en ese colegio todos actuaban como adultos de estatura pequeña. O mediana. Yo era muy bajita a los diez. La más baja del curso, de hecho.
Estaba este grupito de niñas de jumper corto y ajustado. Se dedicaban a rodearme en los recreos y decirme cosas pesadas. Como me rodearan en círculo, no podía escapar hasta que se aburrían.
A los diez años, yo no sabía cómo defenderme. Así que era la nueva, pequeña y "perna" para esas niñas. Y esto duró hasta 8º básico.

Una de ellas pretendía hacerme creer que era argentina, y me hablaba con "acento argentino" para que le creyera, pero yo no era estúpida: me hacía la estúpida, pero ese es otro asunto. Aprovechaban cada oportunidad que tenían para humillarme, al menos entre ellas. Un día supieron de un niño que me gustaba en Rancagua, y dijeron que yo estaba embarazada de él... estúpidas. Seguramente para ellas era posible. De hecho, cuando volví en 2ºmedio, supe que una de ellas ya tenía un hijo y había debido retirarse del colegio... ¿Karma? No lo sé, pero no me siento tan culpable por alegrarme.
O cuando, como en 6ºbásico, encontré a un pequeño grupo de mis compañeras conversando... le escuché hablar de la "masturbación". Tuve curiosidad de saber qué era, y cuando les pregunté, se miraron unos momentos, se rieron, y luego me dijeron que era cuando una se metía los dedos... en el trasero. Me dio muchísimo asco, no entendí por qué alguien querría hacer eso. Oh, sí, yo era una niña muy ingenua... una niña TAAAN ingenua.
¿Ya dije que las odiaba? No en un principio, pero como este comportamiento se mantuviese durante los siguientes años, comencé a engendrar este sentimiento dentro de mí. Solía llorar durante las tardes, cuando llegaba de clases.

Estuve un año en Rancagua, y cuando volví, en 2ºmedio, las cosas estaban un poco diferentes, pero no tanto. El grupo este se había disuelto, la más cruel de aquellas niñas ahora era una matea encerrada en los libros. Pero bueno, había compañeras nuevas, que suplían ese rol.
Ese año se hizo más tolerable gracias a mi grupo de entonces, los... ¿Cómo decirlo sin que dé verguenza? Los "Black Roses" (Era el nombre de nuestro "proyecto de grupo", nombre que íbamos a cambiar en el futuro... pero nunca pasó). Eran cuatro chicos de onda "vampiresca". Vestían de negro y se juraban mega dark y góticos... Yo sólo les seguía el juego. Me gustaba vestirme así, también, ja ja ja. Típico grupito que carretean juntos, juegan rol y esas cosas. Los quería tanto... tanto, tanto. Pero al año siguiente me cambié de colegio e, inevitablemente, los lazos se debilitaron (hasta romperse, con algunos de ellos). Con uno ahora me odio a muerte, con otro ya prefiero no hablar, y con los otros dos mantengo una relación de amistad "piola". Nos vemos con suerte una vez al año. O no.


Igual el texto es como muy, "pobre Inger, pobrecilla", para qué más victimizante. Pero no es la idea. Sólo quise contar lo que había recordado, entre otras cosas... Humm, una ex-compañera me debe $20.ooo... Pero creo que ya es dinero perdido, ja ja. Ha pasado demasiado tiempo... Aunque si la vuelvo a ver, igual... hummm...