Tengo 3 polerones nuevos. Y un par de guantes sin dedos.
Mucho que contar, y nada que decir. Pero escribo de todas maneras, porque aunque no tenga muchas ganas, si no escribo no tendré cómo sacarme lo que tengo adentro. Que por algún lado tiene que salir.
Nada de depresiva, menos de deprimida (que, créanlo, no es lo mismo), sólo escribiendo para exteriorizar aunque sea la falta de pensamientos. No: No la falta, sólo la de entusiasmo para compartirlos ahora mismo.
Porque son las 3.41am, y debo irme a dormir.